46 días, 24 actividades, siete provincias y 27 entidades se unen para acercar a la sociedad una forma de vida que sigue recorriendo nuestros campos.

La iniciativa reivindica la trashumancia como patrimonio vivo y Bien de Interés Cultural, pone en valor el trabajo de los pastores y anima a consumir lechal, cordero y cabrito de origen nacional como una forma directa de apoyar la actividad ganadera en la España extensiva.

Cada año, los rebaños vuelven a recorrer caminos, cañadas y cordeles siguiendo una tradición que ha modelado durante siglos buena parte del paisaje español. Detrás de ese movimiento, además de ganado, hay pastores, conocimientos transmitidos entre generaciones, pueblos, biodiversidad, cultura y una actividad económica que continúa dando vida al territorio.

Con el objetivo de acercar toda esta realidad a la sociedad, INTEROVIC, la Organización Interprofesional Agroalimentaria del Ovino y el Caprino, y la Fundación Trashumancia y Naturaleza presentan el Festival de la Trashumancia, un proyecto de comunicación que durante 46 días reunirá 24 actividades en siete provincias, en formatos presenciales y online y con la participación de 27 entidades. Su programa girará alrededor de tres grandes protagonistas: los pastores, los rebaños y sus productos.

La iniciativa llega, además, en un momento especialmente significativo. 2026 es el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, declarado por Naciones Unidas, y el festival coincide con la XXXIII Fiesta de la Trashumancia de Madrid, que culminará el domingo 25 de octubre con el paso del ganado por algunas de las calles más céntricas de la capital y la tradicional entrega de maravedís.

Un patrimonio que necesita seguir caminando

La trashumancia forma parte de la identidad cultural de España y cuenta con importantes reconocimientos: fue declarada Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial en 2017 y, en 2023, incluida por la UNESCO en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. A ello se suma su protección como Bien de Interés Cultural (BIC) en distintas comunidades autónomas.

Pero proteger la trashumancia significa proteger mucho más que el desplazamiento estacional de los animales. Significa conservar los conocimientos ligados al manejo del ganado, el trabajo de los perros careas y mastines, la indumentaria pastoril y unas formas de organización social que han acompañado a esta actividad durante generaciones.

Y, sobre todo, significa que siga habiendo pastores y rebaños que la practiquen. Según la Fundación Trashumancia y Naturaleza, apenas quedan doscientas explotaciones trashumantes que continúen utilizando las vías pecuarias.

Los rebaños también cuidan el territorio

INTEROVIC y la Fundación Trashumancia y Naturaleza unen así a la cadena de valor del ovino y caprino con una de las entidades de referencia en la defensa de las vías pecuarias con el objetivo de que la sociedad conozca quiénes son los pastores y comprenda lo que su actividad aporta al país.

El pastoreo trashumante contribuye al mantenimiento de los pastos, favorece la biodiversidad y reduce de manera natural la carga vegetal que puede alimentar los incendios forestales. Además, ayuda a que los pastizales actúen como sumideros de carbono.

Y es también una actividad capaz de generar futuro en el medio rural. En Santiago-Pontones (Jaén), cerca de 80 jóvenes ganaderos se han incorporado a la actividad en los últimos años, demostrando que el pastoreo puede continuar siendo un proyecto profesional y de vida para nuevas generaciones.

Como señala Manuel Bahillo, director de la Fundación Trashumancia y Naturaleza, «las cañadas no se conservan solas: las conservan los rebaños que las recorren. Con este festival queremos que la sociedad descubra que detrás de cada rebaño hay un oficio, un paisaje y una cultura que merecen seguir vivos».

Del territorio a nuestra mesa

El Festival de la Trashumancia quiere dar un paso más. Porque el reconocimiento cultural e institucional de esta actividad necesita ir acompañado de una realidad económica que permita a los ganaderos continuar trabajando.

Para INTEROVIC, el consumo de carne de cordero contribuye a mantener miles de explotaciones familiares repartidas por toda España y hace posible una actividad imprescindible para conservar paisajes, biodiversidad y zonas rurales.

Por eso, el festival quiere acercar también al consumidor una idea sencilla: cada vez que elegimos lechal, cordero o cabrito de origen nacional estamos apoyando directamente a los pastores y contribuyendo a que el pastoreo y la trashumancia continúen formando parte de la España extensiva.

En palabras de Tomás Rodríguez, director de INTEROVIC, «sin consumo no hay ganaderos, y sin ganaderos perdemos a quienes cuidan nuestro territorio. El Festival de la Trashumancia es una invitación a la sociedad: conocer a los pastores, disfrutar de sus productos y, con ello, ayudar a que esta actividad tenga futuro».

Sobre INTEROVIC

La Interprofesional Agroalimentaria del Ovino y el Caprino de Carne es una organización sin ánimo de lucro, reconocida por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que agrupa a todos los subsectores de esta actividad y fomenta el consumo de lechal, cordero y cabrito.

Sobre la Fundación Trashumancia y Naturaleza

Desde el año 2009, esta ONG defiende la importancia ecológica de la trashumancia para la supervivencia de los ecosistemas de la península ibérica y trabaja para mejorar el estado de las vías pecuarias.